martes, 1 de marzo de 2011

CARTA AL NUNCIO

A Su Excelencia Reverendísimo
Monseñor Adriano Bernardini
Nuncio Apostólico de la Santa Sede en la República Argentina

Me dirijo a Ud. humildemente a los efectos de hacerle llegar mi más plena adhesión a sus palabras dirigidas recientemente, en la misa de apertura de la Asamblea de las OMP, el 22 de febrero del corriente, donde establece, en plena concordancia con el más auténtico Magisterio de la Iglesia, la necesidad de la más absoluta obediencia y fidelidad al Santo Padre, como deber ineludible de todo auténtico católico. Destaco su claridad y veracidad al describir la angustiosa situación que afecta, lamentablemente, a un gran número de obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, que, con sus palabras "han dejado solo al Papa". Su eminencia, en estos tiempos dicisivos para la verdadera evangelización que exige la "obediencia a la verdad" y la necesidad de "castificar el alma" a todo teólogo católico verdadero (en palabras de S. S. Benedicto XVI), para proclamar la auténtica Buena Noticia, y que nos encontramos frente a verdaderos falsificadores del mensaje del Evangelio y de las ineludibles exigencias éticas que el mismo implica, los valores innegociables que recordó el Santo Padre, conceptos como los por Ud. expresados no pueden ser soslayados sin caer en la más clara desobediencia y rebeldía a la Cátedra de Pedro, que es decir, la cátedra de Jesucristo, pues donde está Pedro, está la Iglesia, está Dios.

Saludo a Ud. con mi más absoluto respeto, le pido su bendición para mí y mi familia y quedo a su total disposición.

Hugo Alberto Verdera
Profesor Universitario en la Universidad Católica de La Plata